Tratamientos para dolores difíciles de eliminar
Existe un grupo de dolores que son muy rebeldes a los tratamientos habituales con medicación por vía oral, entre ellos destacamos:
Herpes Zoster
Dolencia:
El herpes zoster (la culebrilla) puede afectar los nervios periféricos de diferentes zonas anatómicas, siendo la más frecuente la de la parrilla costal generalmente a nivel de las tetillas, los síntomas comienzan como dolor quemante debajo de una costilla que va desde la espalda hacia adelante hasta el esternón, posteriormente aparecen ampollas que finalmente desaparecen. Pasados unos días solo quedan manchas en la piel, pero el dolor persiste, siendo este muy desagradable ya que hasta el roce de la ropa en la piel afectada provoca dolor (hiperalgesia, alodinia).
Tratamiento:
El tratamiento de esta afección comienza con un bloqueo diagnóstico para evaluar la respuesta que tendría un tratamiento en la zona afectada, a veces se deben realizar varios bloqueos para ir desensibilizando la zona al dolor.
Neuralgia del trigémino
Dolencia:
Es un dolor que afecta la cara y es producto de varias afecciones, a veces la extracción de una pieza dentaria puede desencadenar este tipo de dolor que es muy difícil de mitigar. Es conocido como neuropático porque son fibras nerviosas las responsables de causar el dolor. Entre otras cosas es un dolor que llega a debilitar la fortaleza anímica por la intensidad y persistencia.
Casi siempre el tratamiento instaurado comienza con medicación oral, se indican antiepilépticos y antidepresivos en dosis progresivas que llegan a causar efectos colaterales no deseados y muchas veces no son suficientes para el confort del paciente.
Tratamiento:
Aquí el Tratamiento Intervencionista es el último recurso pero el más efectivo porque se debe llegar hasta el corazón del dolor, que en este caso es el ganglio de Gasser.
Como regla general primero se realiza un bloqueo diagnóstico y posteriormente el tratamiento que consiste en la radiofrecuencia.
El porcentaje de éxitos con este tratamiento es muy alto pero a veces es necesario repetirlo porque no se pudo eliminar por completo en la primera etapa o porque el tiempo de desaparición de los síntomas es corto.
Otros tipos de dolores
Existen dolores producidos como consecuencia de otras enfermedades más graves que el dolor en sí mismo pero que juntas provocan un serio problema en los pacientes.
El cáncer es una enfermedad que siempre está acompañado de dolor en algún momento de su evolución y afecta a diferentes regiones del cuerpo. Muchos afectan la zona abdominal y pelviana para lo que también se puede intervenir con técnicas mínimamente invasivas para mitigar estas dolencias.
El uso de analgésico potentes como son la morfina y sus derivados provocan efectos indeseables que muchas veces complican el estado general del paciente.